19 julio 2007

Hoy, comida de estudiante: ¡Huevos Iñakitxo!

Es duro ser estudiante. (Tras esta afirmación, da la sensación de que yo todavía estoy en la edad de serlo. Pero no: mi situación es el limbo, ese estado intermedio entre ser estudiante y la salvación definitiva del alma).

Premisas básicas del estudiante:
a) Aunque los hay mañosos, la mayoría no saben cocinar ni lo han intentado nunca antes de convertirse en seres de la categoría estudiante. Para qué. Ya cocinaban otros en casa.
b) No distingue una lubina de piscifactoria de una piarda de charca. No le pidamos exquisiteces.
c) El número de alimentos disponibles en casa es limitado. Hay lo básico. Ya sabeis: pasta, pasta, pasta... ¿alguna lata de aceitunas, tal vez?

Así pues, he aquí la panacea del estudiante. Recetas chorra pero que están muy buenas y que lleva apenas unos minutos hacer, sin necesidad de grandes desembolsos.

Los huevos Iñakitxo no son una invención mía. Son de un tal Iñakitxo, que según contó un día en la tele Arguiñano, era alguien que no recuerdo. Ingredientes necesarios: una patata grande, un par de huevos, una lata de pimientos asados. Agarrais un buen cuchillo y cortais la patata en tiras muy finitas y alargadas, sin llegar a ser patatas paja, que tengan un poquito de cuerpo. En aceite bien calentito las poneis a freir. Jugando con la espumadera, las amontonais en la sartén en dos grupos. Eso, que se frían formando dos pelotas, pegándose las unas a las otras, navegando alegremente. Cuando los dos montoncitos de patatas estén ya con color y crujientes por el borde, echais un huevo sobre cada uno. La idea es que el huevo quede sobre la pelota de patatas, friéndose sobre ella, de manera que patatas y clara formen un todo. Cuando la clara esté cuajada es el momento de sacarlo. Con la espumadera grande, sacais el bloque completo, patata y huevo. Y ya está, así de sencillo. Los pimientos dan color y alegría, además de estar de rechupete y requerir esfuerzo cero. Ejem, la verdad es que en la receta original había una crema de pimiento, pero qué narices, somos estudiantes, ¡sudores los justos!

Bon apetit :)

7 comentarios:

· · Yhebra · · dijo...

oye, pues con este plato se puede dejar bastante impresionado al personal, eh? jejeje se ve muy bonito, ¡y sabroso!

Otis B. Driftwood dijo...

Los pimientos del piquillo dan mucho juego. Recuerdo una fiesta que di de cumpleaños en Aachen en la que abrí una lata de éstos y me limité a rellenarlos con queso philadelphia y ponerlos en un plato bien presentados. Duraron aproximadamente 0.2", devorados por mis amigos alemanes, que me observaban como si Adrià, a mi lado, fuese el dueño del Bar Rambo :-D

Oyros dijo...

Otis, ¿Tú también has estado en Aachen? Hay ciertas cosas que nunca dejan de sorprenderme...

El plato tiene buena pinta...

Anónimo dijo...

uy en argentina ,esto de estudiantes ni hablar, imaginate que hoy el kg de pimientos esta a U$S 6....asi que , el resto todo bien!!!!!!!!

Cicloescenico dijo...

Me encanto la receta, esta noche la voy a llevar a la practica y no estoy en falta porque todavia soy estudiante...

Otis B. Driftwood dijo...

¿Cómo que si estuve en Aachen, Oyros? ¡Tres años nada menos! Y luego dice que me lee :-P
¿Acaso te perdiste tú también por la tierra de las nubes? Cuenta, cuenta...

eleklektiko dijo...

¡Brutaaaaaal!

esta receta para mí es la panacea. Con los huevos Iñakitxo y una botellita de Ribera del Duero (por supuesto robada a mi padre para que no desentone con la receta) haré las delicias de los amigos en la velada que me proponga.. ñam ñam ñam